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Los ojos de la muerte

Enviado por Luis Córdova el 16/05/2008 a las 12:54 PM

Una noche de verano de 1950 el escritor italiano Cesare Pavese tomó una habitación en el hotel 'Roma' de Turín y allí se suicidó. Fue un acto privado, detonado por una combinación de amor, abandono y dolor que lo tenía devastado. Pero sus consecuencias fueron públicas pues en el escritorio de su oficina apareció un sobre con 10 poemas póstumos y un título estremecedor: "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos".

El primer poema del libro lo decía todo. Está en inglés y el título es: "To C. from C.". Esas dos C son perfectamente identificables. La primera le pertenece a una actriz estadounidense que había probado suerte en Roma, Constance Dowling, y la segunda al propio Cesare. Los 10 poemas fueron escritos apenas unas semanas antes de su muerte, entre el 11 de marzo y el 11 de abril de 1950. Las anotaciones del diario de Pavese y los testimonios de sus amigos revelan que estaba desesperado, pues Constance lo había abandonado y regresado a Estados Unidos.

Llega el tercer poema, donde Cesare se maravilla: "Tienes sangre, respiras / Estas hecha de carne / de cabellos de miradas / también tu... /".

Y luego el cuarto, quizás uno de los poemas de amor (y no solo) más famosos de todos los tiempos, pese a que en realidad es trágico y hasta vengativo. En italiano comienza: "Verrá la morte e avrá i tuoi occhi".

¿Cómo eran esos ojos? Había leído, pensado, conversado muchas veces este poema. Reapareció en mi vida hace sólo un par de días en una librería cuando me hicieron un regalo súbito, también con mucho amor: la bella edición de Einaudi de este poemario de Pavese, un libro blanco y delgado. Al principio fue complejo abrirlo, a veces, en ciertas encrucijadas, algunos poemas pueden hacer daño, tememos vernos reflejados. Pero luego el texto fluyó.

Nuevamente la pregunta, ¿y esos ojos? Impúdico, recurrí a internet, y encontré una página con una biografía de la actriz Constance Dowling. Descubró que antes de Pavese había tenido una aventura con Elia Kazan y que conocía otra serie de intelectuales. Al parecer no tuvo suerte como actriz e hizo lo que casi todos: se casó y tuvo hijos.

"Vendrá la muerte y tendrá tus ojos". No sé, la foto quizás me engaña. Encuentró otra foto, con otros ojos, en Wikipedia. Y una lista de películas.

Por supuesto, cuando pienso en este poema, pienso más bien en Pavese. Quién sabe cuánto soñó. Y luego, las ilusiones perdidas. Desde luego, es un poema de amor, pero obviamente también es uno de muerte.

El poema, en una traducción propia hecha en un cibercafé, dice:

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos -
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un antiguo remordimiento
o un vicio estúpido. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito apagado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
sobre el espejo. Oh querida esperanza,
ese día sabremós también nosotros
que eres la vida y eres la nada.

Para todos la muerte tiene una mirada.
Vendra la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como ver en el espejo
asomarse un rostro muerto,
como escuchar un labio cerrado.
Mudos descenderemos al abismo.

(22 de marzo de 1950)


Lo peor es...

Enviado por el 23/05/2008 a las 06:13 PM
MPdeCM

... cuando venga la muerte y tenga mis ojos.  Es duro ir por la vida presintiendo que la muerte de otro pueda tener los ojos propios.

M.


Miradas

Enviado por el 25/05/2008 a las 04:28 PM
Luis Córdova

Me quedo con las miradas que matan por encima del rumor de un bar o a travàes de un teatro de la àopera. Porque marcan un comienzo y no un final. Por cierto, CP no fue el àunico escritor italiano ilustre que se mato en Torino, ciudad que no conozco aunque ahora mismo estoy muy cerca. Los otros que conozco fueron Primo Levi (La tabla periàodica), quien conociào el horror de los campos de concentraciàon, y Emilio Salgari, quien segun lei tratào de hacerse un harakiri porque era un hombre de fantasàia, pero fallào, algo que nunca le hubiera pasado a Sandokan. O si? Sagari era famoso pero pobre, segàun el por culpa de su editor

(los acentos no son màios, vaya)

(editado en otro cibercafàe, siempre con teclado italiano. el nombre de Primo Levi estaba mal!!!)

Luisss

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Luiscor


De miradas, suicidas y fallas

Enviado por el 26/05/2008 a las 02:23 PM
MPdeCM

Me costó entender (ando algo lenta...) las miradas que te gustan, pero me parecen muy bien escogidas para indicar el comienzo de algo.

El tema de los escritores suicidas es bien interesante en el sentido que representan muy bien todo lo de maldito que puede haber en esto de crear (obviamente no le pasa a todos, pero sí a un porcentaje importante).

Y sí, definitivamente Sandokán no habría fallado... esas son las veces en que me gustaría ser heroína de libro, bien plantada y no fallar.


Macarena


Los ojos de la muerte

Enviado por alejandro el 20/06/2008 a las 04:11 PM

He tenido la desgracia y a la vez la oportunidad de observar la mirada de personas que luego de fallecer pierden algo en su mirada, no se si es el brillo o su esencia, es como si luego del ultimo suspiro se apagara todo lo que hay dentro, parece que la esencia, la vida misma esta contenida alli....


Tardíamente leo este artículo

Enviado por el 02/07/2008 a las 11:34 PM
Vinka  Astudillo

y quiero expresar mis felicitaciones. Muy bueno

Me gusta que gente que ama la literatura, se interese e investigue acerca de los escritores y las motivaciones de su vida y que pesan en su obra, su vida y su muerte.

De todas las existencias terminadas por mano propia, me impacta  por lo cruda, atroz y fuera de tiempo,la de  Yukio Mishima, el autor que rozó en Nobel. Escribió entre otras inolvidables, Confesiones de una máscara.

Saludos y un placer conocer este sitio







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